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La asociación entre las infecciones
a Helycobacter Pylorii y los síntomas sigue siendo motivos de controversias. El motivo de
este trabajo fue el determinar si existe una asociación entre las dispepsias que no
tienen una explicación clínica (dolor o molestias en la región epigástrica ) y las
infecciones por Helycobacter.
Los autores utilizaron para este fin un cuestionario, el que fue completado por 592
donantes de sangre que se encontraban en buen estado de salud. Las siguientes
determinaciones fueron efectuadas: RIA para determinar Helycobacter, grupo sanguíneo y
Rh. Fueron excluídos del estudio 4,9% de los voluntarios, dado que tenían antecedentes
de enfermedad ulcerosa péptica.
Resultados: La prevalencia de dispepsia sin enfermedad ulcerosa
fue del 11% ( con un intervalo de confidencia del 8,6-13,8%); 15,4 % de los pacientes con
dispepsia tenían H.Pylori 15.4% , mientras que 14,6% de los
sujetos sin dispepsia estaban infectados (P=.90). La media de los pacientes con dispepsia
respecto a la positividad o negatividad de infección con H.Pylori fue
de 4,7 y 5,4 respectivamente (P=.20).
Las cifras de densidad óptica media de H.Pylori en la dispepsia
versus no dispepsia no diferían significativamente (P=.30). Factores independientes de
riesgo respecto a la dispepsia fueron el consumo de aspirina (diferencias en las
proporciones, DP, 2,2; 95% CI 1.3-3.7), y el tabaco (2,1; 95% CI, 1,3-3,6). Ni la edad,
sexo, estado civil, nivel de educación, nivel de ingresos, ingresos, consumo de alcohol,
café o medicamentos esteroideos antiinflamatorios fueron factores de riesgo.
Factores independientes de riesgo
para la infección por H.Pylori i fueron la edad (DP, 1.8
por década; 95% CI, 1.5-2.3), sexo masculino (DP, 2.1; 95% CI, 1.3-3.4) , e ingresos
familiares (DP 1.8; 95% CI, 1.2-3.3).
Conclusiones: La dispepsia en la comunidad está relacionada con el consumo de tabaco y la
aspirina, pero no con infecciones a H.Pylori . Más
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Un paciente de 47 años de
edad se presenta a la consulta con ictericia y una masa pancreática de dos meses de
duración. El paciente se encontraba en buen estado de salud, hasta que dos meses previos
a la consulta había comenzado con ictericia y un moderado dolor abdominal.
El paciente no refería ingestas de alcohol, y había sido colecistectomizado 20 años
atrás. No refería pérdida de peso. prurito, distensión abdominal, hemorragias
gastrointestinales, aunque refería síntomas gastrointestinales inespecíficos tales como
aerofagia y cólicos abdominales.
El Laboratorio demostró un cuadro colestático con una elevación de la Fosfatasa
Alcalina 6 veces por encima de los valores normales, y sólo una elevación modesta
de las transaminasas. La serología para hepatitis A, B y C fueron negativas, excepto por un antecedente de una hepatitis A tiempo atrás. Se le
efectuó una Tomografía Computada que demostró un aumento de la cabeza del páncreas y
una dilatación del conducto hepático común. El paciente fue derivado para evaluación
con un diagnóstico probable de carcinoma pancreático.
Se le efectuó una endoscopía ultrasónica que no evidenció una masa pancreática. Sin
embargo, la endoscopía reveló un aumento de tamaño de la ampolla de Vater. Se observó,
además, un cálculo en el hepático. Poco después el paciente tuvo un episodio febril y
de dolor abdominal con una duración de 24 horas. Se tuvo la impresión clínica que el
cálculo se había eliminado espontáneamente.Hipervínculo momentáneamente no disponible
Resumen:
Este estudio ha evaluado las relaciones entre la conducta del paciente respecto a la
colonoscopía, la información brindad durante la precolonoscopía, y la ansiedad y el
dolor provocado por la colonoscopía.
Métodos: Ochenta pacientes adultos a quienes se les efectuó una colonoscopía
fueron clasificados en dos grupos de acuerdo a su actitud respecto a la misma:
aquellos que evitaban obtener mayor información, y otro grupo que evitaba adquirirla.
A todos ellos se les ofreció información estandarizada respecto al procedimiento. La
mitad de cada grupo fue designado al azar a fin de recibir mayor información respecto a
aquello que podían experimentar durante el procedimiento. Se determinaron los resultados
de autoevaluaciones, informes fisiológicos, e índices conductales de ansiedad y dolor.
Resultados: Los pacientes a quienes se les brindó información
coherente respecto a lo que podían esperar del procedimiento experimentaron menos
ansiedad luego del informe respecto a la futura intervención. Por el contrario, los
pacientes a quienes no se les brindó una información coherente con aquello que era dable
de esperar durante el procedimiento mantuvieron sus niveles de ansiedad iguales a la
información ofrecida durante la preintervención.
Los pacientes a quienes se les brindó información coherente con lo que era dable esperar
tuvieron índices más bajos de dolor en las pruebas conductales, pero no existieron
diferencias respecto a la percepción del dolor, o a la utilización de sedantes.. La
mayoría de los pacientes refirió que el aspecto más incómodo del procedimiento fue la
preparación intestinal para el procedimiento.
Conclusiones: La evaluación de la respuesta del paciente y el
suministro de información coherente respecto al procedimiento reduce la ansiedad, el
tiempo de recuperación, y las respuestas conductales respecto al dolor durante la
colonoscopía, pero no tiene efecto sobre la cantidad necesaria de sedantes a utilizar o
en la percepción del paciente respecto al dolor. Hipervínculo momentáneamente no disponible
Antecedentes:
La pancreatitis crónica, en sus estadios tempranos, puede representar un desafío
diagnóstico a pesar de las diversas modalidades que existen para investigarla. La
pancreaticografía endoscópica retrógrada (PER), el test de secretina y la
ultrasonografía convencional pueden no ser lo suficientemente sensibles para detectar la
enfermedad en sus estadíos iniciales. El objetivo de este estudio fue determinar si la
ultrasonografía endoscópica (UE) con imágenes de alta resolución permite detectar la
pancreatitis crónica, cuando la misma se compara con la Historia Clínica u otras
técnicas tales como el PER y el test de secretina.
Métodos:Ochenta pacientes con pancreatitis recurrente fueron
estudiados con PER, UE y el test de secretina. La UE evaluó los cambios
parenquimatosos: focos ecogénicos (calcificación), septums interlobares
prominentes (fibrosis), pequeñas cavidades quísticas (edema), márgenes externos
lobulados (fibrosis/atrofia), y la presencia de un parénquima heterogéneo, así como los
cambios ductales: dilataciones, irregularidades, paredes ecogénicas (fibrosis), ectasia
en los conductos laterales, y focos ecogénicos.
Los criterios UE para el diagnóstico de la pancreatitis crónica se clasificaron en
medianos (presencia de uno o dos aspectos), moderados (3 a 5 aspectos) y severos (más de
5 aspectos)
Conclusiones: utilizando los criterios antes mencionados la UE
puede ser útil en el diagnóstico de las pancreatitis crónicas que no pudieron ser
diagnosticadas por PER o el test de secretina. Una concordancia muy buena se ha encontrado
entre UE y PER en el diagnóstico de las pancreatitis crónicas, con la excepción de los
cambios moderados diagnosticados por UE.(estadísticas kappa = 0.82: 95% CI [0.70,
0.95]). El seguimiento a largo plazo de los pacientes con cambios moderados que se han
observado con UE ha de establecer la importancia de la UE en el diagnóstico de las
pancreatitis crónicas en sus estadios iniciales.Hipervínculo momentáneamente no disponible
Grupo Andaluz para el Estudio de la Enfermedad
Inflamatoria Intestinal
Paciente varón de 45 años, diagnosticado de colitis ulcerosa desde los 28
años. Ha presentado desde entonces al menos 4 brotes que le han condicionado ingreso
hospitalario, que han cedido a corticoides a dosis elevadas. Tras el último ingreso ha
precisado tratamiento de mantenimiento con 5-ASA a dosis de 500 mg cada 8 horas y se ha
encontrado bien hasta hace 3 meses.
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Acude al hospital con disminución
de peso importante de unos 7 kg en los últimos 5 meses, intensa astenia y malestar
general; en las últimas 3 semanas había presentado deposiciones diarreicas en número de
hasta 5 diarias con poca cantidad de sangre, sin presencia de moco ni pus.
Al ingreso presenta febrícula de 37,5ºC con TA: 130/65 y frecuencia de 88 lpm. Intensa
palidez cutaneomucosa con ictericia moderada en conjuntivas. ACP: sin hallazgos, con
conservación del murmullo vesicular. Abdomen no doloroso a la palpación sin encontrar
masas ni megalias. RHA ligeramente aumentados. EEII: sin hallazgos.Se realizan
exploraciones complementarias:
RX-Tórax: sin hallazgos. Más
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Se presenta el caso de una
mujer de 31 años sin antecedente alguno de interés que acude al hospital con un episodio
de diarrea con ruidos intestinales importantes diarios y nocturnos.
Comenta la pérdida de unos 5 kg de peso en las últimas semanas, y astenia muy
importante.
A la exploración presenta fiebre de 39ºC, así como inflamación, dolor y
enrojecimiento del pabellón auricular derecho (fig. dcha).
En el examen físico se aprecia palidez cutaneomucosa, e inflamación de ambos
pabellones, sobre todo del derecho. No existía linfadenopatía retroauricular, ni
inflamación del conducto auditivo externo.
Auscultación cardiopulmonar normal. En las pruebas de laboratorio destaca una ligera
leucocitos con desviación izquierda, velocidad de sedimentación elevada, ferropenia de bajo rango,
hipergammaglobulinemia y fosfatasa alcalinamoderadamente elevada. El resto de pruebas fueron rigurosamente normales, incluido factor
reumatoide, anticuerpos no organoespecíficos, complemento y hormonas tiroideas.
Las crioaglutininas eran positivas sólo a 4ºC. Hemocultivos y coprocultivos negativos.
Entre las pruebas complementarias que se llevan a cabo destacan una
ecografía abdominal normal, así como una placa simple de abdomen que
presenta una dudosa sacroileitis, que no puede confirmarse con
gammagrafía.
Se realizan una colonoscopía (izda), así como una biopsia del cartílago (dcha), cuyas
histologías se presentan.
Tras tratamiento con prednisona IV comenzaron a mejorar dramáticamente los síntomas
incluida la diarrea y la inflamación de ambos pabellones auriculares. La paciente es dada de alta con medicación
de mantenimiento, y a los 11 meses continua asintomática. Más información...
La Conferencia de
Consenso sobre el Helicobacter Pylori en la enfermedad ulcerosa, auspiciada por el
Instituto Nacional de Salud (NIH), ha reunido a especialistas en gastroenterología,
cirugía, enfermedades infecciosas, epidemiología y patología, así como también al
público en general. Las preguntas que se han formulado en esta Conferencia han sido las
siguientes:
-
Existe una relación causal entre el
H. Pylori y la enfermedad del tracto gastrointestinal superior?
-
Cómo se diagnostica y erradica la
infección por H. Pylori?
-
La erradicación de la infección por
H. Pylori es beneficiosa para el paciente con enfermedad ulcerosa?
-
Qué relación existe entre la
infección por H. Pylori y la aparición de un proceso gástrico maligno?
-
Qué pacientes infectados con H.
Pylori deben ser tratados?
-
Cuáles son los aspectos más
importantes que deben estudiarse en el futuro con respecto a las infecciones por H.
Pylori?
Luego de un día y
medio de presentaciones a cargo de los expertos, y las subsiguientes discusiones a cargo
de la audiencia, el panel evaluó las evidencias y preparó las regulaciones emitidas por
el consenso. Entre las conclusiones, el panel concluyó que:
- Los pacientes ulcerosos con
infección a H. Pylori necesitan tratamiento con agentes antimicrobianos junto con drogas
antisecretorias sea en la primera presentación de la enfermedad, o en sus recurrencias
- Queda aún por determinar si existe
una necesidad de tratamiento en las infecciones por H. Pylori en los pacientes no
ulcerosos
- Es necesario una exploración más
detallada respecto a la interesante asociación entre las infecciones por H. Pylori y el
cáncer gástrico.
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