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La enfermedad de Peyronie, un trastorno de
etiología desconocida, se caracteriza por la presencia de una placa, por tumor de
consistencia dura que se forma en el pene. La placa se desarrolla en la parte inferior o
superior del pene dentro de las capas que contienen tejido eréctil. Comienza como una
inflamación localizada y puede transformarse en una cicatriz de consistencia dura.
La enfermedad de Peyronie se presenta a
menudo en una forma clínica moderada que cura sin tratamiento en un período de 6 a 15
meses. Pero en casos severos, la placa de consistencia dura reduce la flexibilidad,
causando dolor y obligando al pene a asumir una forma arqueada, o doblarse durante la
erección.
La placa sí es de naturaleza benigna, no
cancerosa. Las placas que aparecen el extremo distal del eje peneano hacen que el mismo se
arquee hacia arriba; las que se originan en la parte inferior hacen que la curvatura esté
dirigida hacia abajo. En algunos casos la placa se desarrolla tanto en el extremo común
en la base del pene, lo cual resulta en una indentación y acortamiento del miembro. Por
momentos el dolor, la curvatura excesiva y las dificultades emocionales impiden relación
sexual.
Un estudio efectuado sobre la enfermedad de
Peyronie ha encontrado que la misma se desarrolla en el 1% de los hombres. A pesar que
este trastorno suele suceder más frecuentemente en hombres de la media, también pueden
adquirirla los hombres mayores y los más jóvenes .
Cerca del 30% de los pacientes con enfermedad de Peyronie desarrollan fibrosis en otros
tejidos e elásticos del cuerpo, tales como las manos de los pies. En algunos casos los
hombres que están relacionados por vínculos sanguíneos tienden a desarrollar la
enfermedad, lo cual sugiere que factores familiares hacen a los pacientes vulnerables a la
enfermedad.
Los hombres con enfermedad de Peyronie
generalmente consultan por padecer trastornos dolorosos durante la erección, y
dificultades en su relación sexual. Dado que aún no se comprenden perfectamente ni las
causas ni el desarrollo de la enfermedad, los médicos tienden a tratar la misma en forma
empírica; esto es, prescriben métodos que parecen dar resultados. El objetivo del
tratamiento del paciente con enfermedad de Peyronie es mantenerlo activo sexualmente.
En general, lo único que se necesita es suministrarle información acerca de la
enfermedad y su evolución. No hay ninguna evidencia firme que demuestre la efectividad de
algún tratamiento determinado, excepto por la cirugía. Los expertos recomiendan la
cirugía sólo en aquellos casos en los cuales la enfermedad se encuentra estabilizada
clínicamente, y la presencia de la deformidad dificulta relación sexual.
Un cirujano francés, François de la
Peyronie, describió por primera vez en 1743 la enfermedad que lleva su nombre . Sin
embargo la misma no fue publicada hasta 1687. Los primeros relatores la clasificaron como
una forma de impotencia. La enfermedad de Peyronie puede estar asociada con la impotencia;
sin embargo los especialistas reconocen ahora a la impotencia como un factor asociado a la
enfermedad, pero la misma puede no estar presente. Más
información...
En la actualidad la mujer mantiene un estilo
de vida más saludable y activo, aún dentro de la madurez. Ciertas condiciones clínicas,
tales como la incontinencia urinaria al estrés y el prolapso pelviano pueden impedir a la
paciente realizar una vida activa.
En muchos casos, el tratamiento del prolapso pelviano por métodos quirúrgicos mínimos
puede mejorar la calidad de vida de las pacientes. Un tratamiento óptimo de esta
patología requiere conocimientos respecto a la anatomía del piso pelviano, la
comprensión de los diferentes tipos de defectos en el piso pélvico, y una buena
experiencia a fin de poder seleccionar el procedimiento adecuado.
El diagnóstico correcto de prolapso pelviano sólo puede hacerse por medio del examen
físico. Se debe examinar y evaluar separadamente cada segmento de la vagina :-anterior,
posterior, lateral, y vértice. El examen debe realizarse con la paciente reteniendo una
moderada cantidad de orina en la vejiga, realizando esfuerzos como para orinar durante la
evaluación.
En algunos casos puede ser necesario que la paciente permanezca sentada o de pie durante
parte del examen, a fin que se manifiesten clínicamente las áreas prolapsadas. Cuando se
hace una elección adecuada del procedimiento quirúrgico, se pueden anticipar excelentes
resultados a largo plazo.
El tratamiento exitoso de los cistoceles
requiere la evaluación de los defectos laterales y centrales, dado que un tratamiento
inadecuado puede conducir a recurrencias.
El tratamiento de los rectoceles sigue
siendo sujeto de controversias: la mayoría de los clínicos aconsejan reparar los
rectoceles sintomáticos, pero muchos de ellos aconsejan no tratar a los rectoceles
asintomáticos, dado que existe poca documentación de los beneficios obtenidos respecto
al riesgo posible de una dispaurenia postoperatoria. Los enteroceles pequeños y
asintomáticos pueden tratarse con pesarios ; sin embargo los enteroceles grandes y
sintomáticos habitualmente requieren de cirugía. Más información
La incontinencia urinaria
femenina (IU) es un problema clínico que produce un importante impacto económico y
psicosocial. Yo estudiado la epidemiología de la enfermedad en la población femenina, y
las técnicas que utilizan actualmente los profesionales médicos noruegos.
Aquellos de ustedes que estén interesados en más detalles, pueden encontrar los mismos
que en este resumen. Las conclusiones principales a las cuales se puede llegar luego de
examinar estos estudios es que la incontinencia urinaria femenina es más frecuente entre
mujeres adultas, y la presentación clínica más habitual es la de incontinencia al
estrés.
Por lo menos un 6% de esta pacientes pueden ser incluidas dentro del grupo de pacientes
potenciales en esta enfermedad. A pesar de estar complicadas por algunas dificultades
metodológicas, los estudios parecen sugerir que las herramientas de las cual dispone el
profesional no se utilizan en todo su potencial.
Una revisión de la literatura demuestra que la historia clínica es el procedimiento
diagnóstico más importante con el que cuenta el clínico, y la validez de las
investigaciones clínicas se encuentra más documentada. Más información...
Existen muchos sinónimos para denominar a
la glomerulopatía de cambios mínimos: enfermedad de mínimos cambios, nefrosis
lipoídica, enfermedad mínima. El corte histológico de un glomérulo teñido con
Hematoxilina & Eosina muestra sus características microscópicas, esto es ninguna
anormalidad. Puede existir a veces una moderada hipercelularidad del mesangio en algunas
regiones. De no ser así, cualquier cicatriz, infiltración leucocitaria, necrosis o
cualquier otro cambio estructural importante descarta el diagnóstico de glomerulopatía a
cambios mínimos. Más información...
La revolución en el campo de la cirugía
mínimamente invasiva comenzó en 1976 cuando Fernström y Johannson realizaron la primera
nefrolitotomía percutánea. A partir de ese momento los urólogos comenzaron a darse
cuenta del tremendo potencial de la cirugía renal a través de pequeñas incisiones
percutáneas, y comenzaron a refinar el procedimiento que se practica hoy en forma
rutinaria en todo el mundo. Los avances en este campo que han beneficiado mucho a los
pacientes, reduciendo la morbilidad el período de convalecencia y de recuperación . En
los Estados Unidos la endourología fue iniciada por Smith y sus asociados, quienes en
1979 removieron cálculos ureterales y renales a través de la vía percutánea.
Recientes progresos en la tecnología de
fibra óptica han permitido que el acceso al tracto urinario superior se efectúe de
manera más cómoda y segura para los pacientes. Este artículo discute los procedimientos
para una selección adecuada de los pacientes, técnicas para la remoción del cálculo, y
revisa los avances y las perspectivas de la cirugía percutánea endourológica durante
los últimos veinte años. Más información...
El carcinoma de células transicionales se
presenta muy raramente en el tracto urinario superior, y es responsable de menos del 5% de
todos los casos de neoplasias uroteliales. Sin embargo, al igual que el carcinoma de la
vejiga, es una enfermedad cambiante caracterizada por múltiples recurrencias tanto en el
tiempo como en el espacio, a pesar que esta tendencia al policronotropismo está
confinada generalmente sólo al riñón homolateral, o la vejiga.
Por la tanto, la incidencia de la enfermedad en el riñón contralateral es sólo del 3%.
La historia natural de esta patología hace que el tratamiento más indicado para la misma
sea la nefroureterectomía con resección de una parte de la vejiga. Con el advenimiento
de técnicas sofisticadas para el tratamiento endourológico de muchas enfermedades
urológicas del tracto superior, se ha despertado un creciente interés para la
aplicación de las mismas técnicas en el manejo del carcinoma de células transicionales.
Recientes progresos en el área de la
ureteroscopía retrógrada y la pieloscopía percutánea incluyen el desarrollo de
telescopios de fibra óptica de pequeño calibre con deflexión activa y óptica
mejorada, el desarrollo de instrumentos auxiliares de pequeño calibre y fibras
láser. Este artículo evalúa el tratamiento endourológico del carcinoma de células
transicionales en el tracto urinario superior, con el objeto de precisar en forma más
adecuada el lugar que le corresponde dentro de la práctica urológica actual. Más información...
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