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Un hombre de 22 años se presentó en el
Departamento de Emergencias (DE) con una historia clínica de un día de dolor en el
cuadrante abdominal inferior derecho. Los síntomas asociados incluían náuseas, vómitos
y anorexia.
El paciente niega padecer fiebre, pérdida de peso, movimientos intestinales anormales,
factores de riesgo por desórdenes relacionados con la inmunocompetencia , cirugías
anteriores o problemas médicos.
Él informó, además, que los mismos síntomas se presentaron intermitentemente durante
los últimos meses, durante los cuales los episodios se resolvieron espontáneamente. El
paciente, en los episodios previos de dolor, no solicitó asistencia médica. Más información...
Algoritmos para el seguimiento de los
traumatismos - Evaluación de las heridas punzantes tóraco-abdominales. (Hacer clic en la imágen para mayor
detalle.) Más información...
La intención de este estudio es describir
la mortalidad, forma de muerte e indicadores de riesgo para los casos de muerte durante un
seguimiento a 5 años de mujeres y hombres que se presentaron en el Departamento de
Emergencias con dolor agudo de pecho y otros síntomas que sugerían infarto de miocardio
agudo (IAM).
El estudio se prolongó por 21 meses, durante los cuales todos los pacientes que se
presentaron en el Departamento de Emergencias de un solo hospital presentando dolor de
pecho u otros síntomas que sugiriesen IAM fueron seguidos a lo largo de 5 años.
Consultaron un total de 5362 pacientes en 7157 ocasiones; los hombres representaron
el 55% de las admisiones. La mortalidad a 5 años fue del 25,6% para hombres comparada con
el 25,7% para mujeres. Las mujeres eran de edad más avanzada y tenían una mayor
prevalencia de fallas cardíacas congestivas e hipertensión, mientras que en los hombres
la prevalencia de infarto de miocardio anteriores era mayor.
La forma de muerte para los hombres era
distinta a la de las mujeres: aquellos morían más frecuentemente en su hogar, en
asociación con fibrilación ventricular y morían menos debido a insuficiencia cardíaca
aguda. Los factores de riesgo de muerte eran diferentes para ambos sexos.
Se concluyó entonces que en series consecutivas de pacientes que concurrían al
Departamento de Emergencia con dolores en el pecho u otros síntomas que sugiriesen
IMA, y durante los 5 años de seguimiento, el sexo masculino era un indicador de
factor de riesgo independiente de la muerte . Esto puede explicarse basado en la mayor
incidencia de enfermedades artero-coronarias en hombres que en mujeres de esta población.
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Se llevó a cabo un estudio
clínico controlado, al azar y abierto para investigar la eficacia de una sola dosis de
ciprofloxacina en la terapia contra el cólera. En setenta y cuatro pacientes adultos a
los cuales se le aisló el Vibrio cholerae 01 se les asignó la ciprofloxacina en
una única dosis de 1 gr. (CIP 1), o ciprofloxacina 500 b.i.d por un día (CIP2), o
doxyciclina 100 mg. b.i.d. por tres días (D); o, como control, no se les administraba
ningún antibiótico.
El volumen de líquido evacuado no mostró ninguna diferencia significativa entre los
grupos CIP1, CIP2 y doxiciclina. La duración de la diarrea en CIP1 fue
significativamente menor al del grupo D (p=0.004) y al grupo de control (p<0.001). La
negativización bacteriológica al cuarto día de tratamiento fue del 95,2% para
CIP1, 89,5% para CIP2, 90,5% para el grupo D y 15,4% para el grupo de control.
Nosotros concluímos que una única dosis
de 1 gr. ciprofloxacina es equivalente a la doxiciclina en cuanto a su eficacia
terapeútica, pero es superior en cuanto a que esta modalidad terapeútica abrevia
la duración de diarrea y que además es más simple en su forma de administración (dosis
única). Más información...
Se presenta en el Departamento de Emergencias un
hombre de 65 años que sufría desde hacía una semana dolor en su ojo derecho.
face="Arial,Helvetica,sans-serif" size="1">(Hacer clic en la imágen para mayor detalle.)
La visión en ese ojo había disminuído severamente tras muchos años de degeneración
macular y no refería otra disminución de la capacidad visual posteriormente a esto.
El dolor había empezado una semana atrás, y había ido empeorando lentamente en los
últimos días; irradiaba hacia la mejilla y al área temporal. El paciente negaba tener
secreción ocular y no refería una historia de traumatismo. Niega padecer náusea o
vómitos.
Su historia clínica anterior incluye diabetes, hipertensión, y enfermedades
arterio-coronarias. Se le había efectuado diez días atrás un cateterismo cardíaco, el
cual había demostrado una enfermedad arterial coronaria en dos arterias.
El paciente no refería síntomas de falta de aliento o dolor en el pecho, y tenía
también una historia remota de cáncer de pulmón.
Su historia quirúrgica incluía una lobectomía superior izquierda, amputación por
debajo de la rodilla derecha, y cirugía de cataratas en 1989 (OD) y 1991 (OS), con una
implantación anterior de lente en la cámara OD.
Entre sus medicamentos se encontraban glipizide, isosorbide, metoprolol, aspirinas y
furosemida. Negaba consumir tabaco o etanol y no era alérgico. Más información...
Se
presenta en el Departamento de Emergencias una mujer de 41 años con fiebre, dolor y
tumefacción de cuello de cinco días de duración. (Hacer clic en la imágen para mayor
detalle.)
Una semana atrás se le había extraído una muela de juicio y se le recetó
penicilina contra una infección oral cuatro días atrás. Niega padecer problemas
respiratorios, pero tiene dificultades cuando habla, con el control de sus secreciones y
al abrir la boca. Por lo demás, la mujer es sana. Más información...
Massachusetts General Hospital Emergency
Department
Una
mujer blanca de 71 años se presenta en el Departamento de Emergencias con un cuadro
clínico de vómitos y dolor epigástrico. (Hacer clic en la imágen para mayor
detalle.)
El dolor había comenzado el día anterior, una hora después que comió un sándwich de
pescado en un restaurant de comidas rápidas.Ella continuó con los síntomas, y luego
tuvo una emesis marrón oscura.
Entre sus antecedentes clínicos figuraba una historia anterior de asma, hipertensión,
apendicectomía y hernia hiatal.
Actualmente estaba medicada con : prednisona, preparaciones de teofilina, inhaladores beta
adrenérgicos, raniditina y suplementos de hierro.
Atención: Hipervínculo externo no disponible. Copia local
La paciente experimentaba dolores periumbilicales
punzantes durante los últimos tres días, con una duración aproximada de 30 segundos y
con una frecuencia de 10 minutos.
Sufría nauseas, vómitos, y arcadas. Tenía también pequeñas defecaciones líquidas. No
demostraba escalofríos febriles ni transpiraciones nocturnas.
Atención: Hipervínculo externo no
disponible. Copia
local
Efectuar una broncoscopía durante una
traqueostomía percutánea puede significar un importante aumento del pCO2 debido a una
hipoventilación. La importancia clínica de esta hipercarbia no ha sido aclarada aún. Se
examinan, en este artículo, los efectos de una hipercarbia inducida en una perfusión
cerebral durante las traqueotomías endoscópica percutánea, la con doppler
percutáneo y la traqueotomía quirúrgica standard.
La broncoscopía endoscópica percutánea durante la traquetomía en el paciente que tiene
un traumatismo de cráneo lleva a la hipoventilación, hipercarbia y acidosis
respiratoria. Esta situación da como resultado un marcado aumento de la presión
intracraneal y una consecuente disminución de la presión de perfusión cerebral hasta
niveles isquémicos.
La traqueotomía (ya sea la standard, o la percutánea, utilizando el doppler ultrasonido
para posicionar el tubo endotraqueal) se puede llevar a cabo en forma segura en los
pacientes con traumatismo craneano sin necesidad de afectar negativamente la perfusión
cerebral.
Debe considerarse la eventualidad de una hipoventilación en el momento de elegir el
procedimiento traqueostómico en los pacientes con traumatismo de cráneo, especialmente
cuando la hipercarbia puede tener un efecto adverso sobre la hemodinámica cerebral. Más
información...
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